La Federación Europea de Periodoncia ha publicado una nueva guía destinada a mejorar el manejo de las afecciones periodontales agudas en la consulta odontológica.
El documento propone un abordaje estructurado para situaciones que requieren una actuación rápida. Se trata de cuadros que pueden cursar con dolor, infección y destrucción acelerada de los tejidos periodontales.
La guía ha sido publicada en el Journal of Clinical Periodontology y adopta el nivel S2k. Su objetivo es facilitar decisiones clínicas más rápidas y homogéneas ante episodios que, por su evolución, pueden exigir una intervención inmediata.
El documento se centra en tres afecciones incluidas en la clasificación periodontal y periimplantaria de 2018.
Son las enfermedades periodontales necrotizantes, los abscesos periodontales y las lesiones endodóncico-periodontales.
Tres cuadros clínicos bajo un mismo marco de actuación
La nueva guía agrupa diferentes situaciones agudas dentro de un esquema común de actuación.
Las enfermedades periodontales necrotizantes constituyen uno de los tres grandes bloques. También se incluyen los abscesos periodontales y las lesiones endodóncico-periodontales.
Estos cuadros se diferencian de muchas patologías periodontales crónicas por su aparición rápida y por su capacidad para generar síntomas intensos.
El dolor puede variar desde molestias leves hasta episodios de elevada intensidad.
Además, existe riesgo de progresión y extensión de la lesión. En determinados casos también puede producirse diseminación.
La rapidez con la que puede avanzar la destrucción tisular obliga a priorizar el diagnóstico y el tratamiento desde las primeras fases.
Diagnóstico precoz como primer paso
La guía propone un proceso dividido en tres etapas consecutivas.
La primera es confirmar el diagnóstico mediante las definiciones de caso establecidas en la clasificación de 2018.
Este punto busca reducir la incertidumbre clínica y facilitar una identificación precisa del tipo de afección.
La correcta clasificación del cuadro resulta especialmente relevante porque las distintas patologías incluidas pueden compartir síntomas o evolucionar con rapidez.
La guía sitúa así el diagnóstico como punto de partida para determinar la actuación posterior.
Una vez confirmada la afección, el profesional debe avanzar hacia el control inmediato del episodio.
Control del dolor y de la destrucción tisular
El segundo paso se centra en la fase aguda.
La prioridad es controlar el dolor y detener la destrucción activa de los tejidos mediante un tratamiento inicial adecuado.
Este enfoque responde a la naturaleza de estas patologías. Su evolución puede ser rápida y no siempre permite retrasar la intervención.
La guía busca ofrecer un marco que ayude al profesional a ordenar las decisiones clínicas desde el inicio del episodio.
No se limita, por tanto, a identificar la enfermedad. También establece la necesidad de controlar de forma inmediata sus manifestaciones más relevantes.
La rapidez en la actuación ocupa un lugar central dentro de las recomendaciones.
El tratamiento no termina tras resolver el episodio agudo
La tercera fase se dirige al manejo posterior.
Una vez controlada la urgencia, el profesional debe abordar las afecciones preexistentes subyacentes que puedan haber contribuido al episodio.
La guía también recomienda actuar para reducir el riesgo de recurrencia.
Otro objetivo es controlar las posibles secuelas derivadas de la fase aguda.
El documento plantea así una continuidad asistencial que va más allá de la resolución inicial del dolor o de la infección.
El seguimiento posterior forma parte del propio proceso terapéutico.
Este planteamiento permite integrar la urgencia dentro de una estrategia clínica más amplia, centrada también en prevenir nuevos episodios.
Una guía basada en evidencia y consenso experto
La elaboración del documento siguió un proceso estructurado.
Se encargaron dos revisiones sistemáticas para analizar la evidencia científica disponible y apoyar la formulación de recomendaciones.
Posteriormente se desarrolló un proceso de consenso con especialistas y diferentes partes interesadas.
En algunas áreas, la evidencia disponible era limitada.
Por este motivo, determinadas recomendaciones combinan los datos científicos existentes con el consenso estructurado de expertos.
Este procedimiento explica la clasificación de la guía como nivel S2k.
El documento busca así ofrecer una herramienta práctica incluso en aquellas áreas en las que todavía no existe suficiente evidencia de alta calidad.
La rapidez clínica, un factor crítico
David Herrera, primer autor de la publicación, destacó la necesidad de disponer de pautas claras ante cuadros de aparición rápida.
El especialista subraya que estos episodios no solo pueden resultar dolorosos. También pueden provocar una rápida destrucción tisular y presentar riesgo de progresión o diseminación.
En determinados escenarios pueden llegar incluso a comprometer seriamente la salud del paciente.
La guía menciona como ejemplo las enfermedades periodontales necrotizantes en niños con inmunodeficiencia grave y crónica.
Ante este tipo de situaciones, la capacidad de tomar decisiones sin demora adquiere especial relevancia.
El documento pretende facilitar ese proceso mediante un recorrido gradual que comienza con el diagnóstico, continúa con el control del episodio y termina con el manejo de las causas subyacentes.
El resultado del XXI Taller Europeo de Periodoncia
La guía procede del XXI Taller Europeo de Periodoncia, celebrado en noviembre de 2025.
El encuentro estuvo centrado en la elaboración de guías clínicas para enfermedades gingivales y afecciones periodontales agudas.
El nuevo documento se integra en el programa de recomendaciones basadas en evidencia que desarrolla la Federación Europea de Periodoncia.
Este programa ya incluye guías dedicadas al tratamiento de la periodontitis en estadios I-III y estadio IV.
También incorpora recomendaciones sobre prevención y tratamiento de enfermedades periimplantarias.
La nueva publicación amplía ese marco hacia situaciones clínicas que exigen una respuesta especialmente rápida.
Un instrumento para homogeneizar la práctica profesional
La presidenta de la EFP, Mia Rakić, ha señalado la importancia de disponer de una guía práctica para profesionales de la odontología que pueda trasladarse directamente a la consulta.
El documento busca facilitar una atención coherente ante episodios en los que el tiempo condiciona la toma de decisiones.
Su estructura en tres fases simplifica el recorrido clínico: identificar correctamente el cuadro, controlar el episodio agudo y actuar después sobre los factores asociados.
Para periodoncistas y otros profesionales de la clínica dental, la nueva publicación incorpora un marco común para situaciones que pueden evolucionar con rapidez.
La EFP amplía así su catálogo de recomendaciones clínicas y refuerza su apuesta por protocolos basados en evidencia y consenso profesional para enfermedades periodontales y periimplantarias.