La ampliación de la atención bucodental pública abre una nueva etapa para el sistema sanitario español. Aumentar las prestaciones supone un avance, pero también plantea retos de capacidad, organización y recursos.
La Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública Oral (SESPO) considera que integrar plenamente la salud bucodental exige algo más que reconocer nuevos servicios. El objetivo es garantizar que puedan prestarse de forma continuada y que lleguen también a las personas con mayores dificultades de acceso.
Más prestaciones exigen más recursos
España ha avanzado en la ampliación de la cartera común de servicios. La normativa de 2024 reforzó la atención a determinados colectivos prioritarios y en 2025 comenzó a impulsarse la incorporación progresiva de las personas mayores de 65 años.
SESPO advierte de que esta ampliación debe ir acompañada de una financiación estable y suficiente. También reclama reforzar las unidades odontológicas de Atención Primaria con más dentistas, higienistas, personal auxiliar y equipamiento adecuado.
La distribución de estos recursos, además, debería ajustarse a las necesidades reales de cada territorio y población.
Mejor coordinación con el resto del sistema
La organización considera que la odontología debe estar más integrada en el funcionamiento general de Atención Primaria.
Entre sus propuestas figura incorporar la información dental a la historia clínica compartida y establecer circuitos claros de derivación, tratamiento y seguimiento.
Medicina de familia, pediatría y enfermería pueden desempeñar un papel importante en la identificación de factores de riesgo y signos de alarma. Esta coordinación permitiría evitar que la atención odontológica siga funcionando de manera aislada respecto al resto del sistema sanitario.
El acceso será clave para medir el impacto
Uno de los principales retos es llegar a las personas que menos utilizan los servicios sanitarios.
SESPO plantea mejorar la colaboración con servicios sociales, centros educativos y recursos sociosanitarios. También considera necesario ofrecer soluciones para pacientes con movilidad reducida o dependencia.
La ampliación debería priorizar la necesidad clínica y las situaciones de vulnerabilidad, además de reducir las diferencias territoriales.
Para evaluar los resultados, la sociedad científica propone medir la cobertura real, los tiempos de espera, los tratamientos completados y las necesidades que siguen sin atenderse.
Más prevención frente a caries y periodontitis
En enfermedades como la caries y la periodontitis, SESPO defiende una atención basada en la valoración individual del riesgo, la prevención, el diagnóstico temprano y un seguimiento adaptado a cada paciente.
Detectar una enfermedad no es suficiente si después no existe una posibilidad real de recibir tratamiento y continuar los cuidados.
Este enfoque obliga a evaluar no solo cuántas personas acceden al diagnóstico, sino también qué ocurre después dentro del circuito asistencial.
El cáncer oral exige circuitos ágiles
SESPO también pone el foco en el cáncer de labio y cavidad oral. Los datos citados por la organización indican que su incidencia estandarizada por edad aumentó un 8,35% a escala mundial entre 2019 y 2023. En África subsahariana, el incremento alcanzó el 14,86%.
La sociedad científica aclara que estas cifras no pueden extrapolarse directamente a España.
Entre las prioridades señala reducir el consumo de tabaco y alcohol, mejorar la formación de los profesionales para reconocer lesiones sospechosas y establecer vías rápidas de derivación y confirmación diagnóstica.
También distingue entre detección precoz y cribado poblacional. Cualquier programa sistemático necesitaría evidencia suficiente y capacidad asistencial para diagnosticar, tratar y seguir los casos detectados.
Más peso para la odontología comunitaria
SESPO considera que la prevención debe llegar también a quienes actualmente tienen más dificultades para acceder al sistema.
En este contexto, señala el desarrollo de la especialización en Odontología Familiar y Comunitaria como una oportunidad para reforzar el papel del dentista en Atención Primaria.
El objetivo es avanzar hacia un modelo que combine atención clínica, prevención, salud comunitaria y coordinación con otros profesionales sanitarios. El principal reto será transformar la ampliación de prestaciones en acceso real y continuidad asistencial.